domingo, 19 de febrero de 2012

`La Mujer de Negro´, terror de manual


“Cuando morimos subimos ahí arriba, no nos quedamos a vagar por aquí abajo.”
-Daily (Ciarán Hinds)
Seguramente la razón por la que la mayoría de la gente mostrará interés por `La Mujer de Negro´ (The Woman in Black, 2012) será por la casi morbosa curiosidad de ver a Harry Po… Perdón, Daniel Radcliffe en un registro diferente, alejado ya de la figura del joven mago que le dio la fama y cuya saga terminó muy decentemente el pasado verano. En otras palabras, que mucha gente irá a verla simplemente por verle a él, ya sea por fanatismo incurable o por averiguar si se la pega una vez alejado de la comodidad de una saga larga y rentable y eso bien lo saben los productores que seguramente habrán apostado por él más por ser cabeza de cartel que por un actor de cierto prestigio, pues aún tiene mucho que demostrar al respecto. Por mi parte, siempre empeñado en ir a mi bola, mi interés residida en que este fuera el segundo trabajo en la gran pantalla del realizador británico James Watkins, que me dejó con la boca abierta con su potente debut `Eden Lake´ (id, 2008), película vergonzosamente inédita en nuestro país.

Este segundo trabajo viene además envuelto bajo el sello de la veterana productora de terror Hammer, recientemente resucitada de entre los muertos — bendita ironía— y que desde entonces ha apadrinado el digno remake de `Déjame Entrar´ (Let Me In, Matt Reeves, 2010) y olvidable `La Víctima Perfecta´ (The Resident, Anttie Jokinen, 2011), uno de los films que peor sabor de boca me dejó este verano. No obstante es sin duda la película que tenemos entre manos es la que con más autoconsciencia ha asumido la tarea de ser una “película Hammer” y no reducir la relevancia de la marca a una resultona aparición del logotipo antes de los títulos de crédito. `La Mujer de Negro´ recupera por así decirlo todo el encanto, la atmósfera y el clasicismo de esas producciones de terror, en la que es posiblemente una de las películas de terror —un género muy difícil y muy menospreciado— más dignas estrenadas en los últimos años. Y eso es todo un logro, aunque el ejercicio no tenga nada de nuevo.

sábado, 18 de febrero de 2012

`Shame´, la tristeza del lobo solitario


“No somos malas personas, sólo venimos de un sitio malo.”
-Sissy (Carey Mulligan)
No deja de ser irónico pero bastante significativo del absurdo mundo en el que vivimos, que con el estreno de una película tan profunda y triste como `Shame´ (Steve McQueen, 2011) al final casi se haya hablado más de la escenita en la que el inmenso —y me refiero a sus cualidades actorales— Michael Fassbender enseña su miembro y de la polémica casi impuesta por el tipo de temática de la cinta, que de calidad de la misma en sí. Y no deja de ser bastante triste, porque si alguien se piensa que esto es una película erótica con la que disfrutar viendo al actor de moda fornicar a diestro y siniestro es que no se ha enterado de lo que va el asunto. Si bien hace nada a cuenta de `War Horse´ (Caballo de Batalla, Steven Spielberg, 2011) reivindicaba un poco la inocencia y el poder redentor del cine ahora voy a elogiar una película que significa lo opuesto, pues ahonda fríamente —por decirlo de alguna manera— en los sitios más oscuros del alma humana, y lo hace tremendamente bien.

Cierto es que hay quizá un prejuicio momentáneo en lo que se refiere a la cinta, y es que ser Michael Fassbender —innegablemente uno de los actores revelación protagonistas en 2011, el otro ha sido Ryan Gosling— y follar demasiado no parece a priori un problema demasiado serio, incluso se podría pensar que ojalá todos tuviéramos el mismo “problema”. Pero fijarse solo en eso sería quedarse con lo más superficial de un relato de enorme sutileza, que insinúa mucho más de lo que muestra, y en el que el estado emocional del protagonista interpretado por Fassbender es el eje principal y motor de la historia ideada por Steve McQueen —que ya había trabajado con el actor siendo este todavía un desconocido en la demoledora `Hunger´ (id, 2008), película inédita en España— y su co-guionista Abi Morgan, cuyo trabajo se basa exclusivamente en el retrato detallado de un hombre atormentado.

lunes, 13 de febrero de 2012

NO es lo mismo ser blando que ser sentimental


*Blando: Débil de carácter, falto de energía o severidad.
*Sentimental: Que contiene elementos que emocionan o conmueven, expresa sentimientos de amor, pena o ternura.
Del mismo modo que no es lo mismo ser romántico que ser un meloso, no es lo mismo ser blando que ser sentimental, dos características que muy unidas a la hora de juzgar el carácter de las personas —guste o no guste el mostrar los sentimientos es visto en muchos sitios como síntoma de debilidad—, pero que a la hora de juzgar las cualidades de un relato ya sea cinematográfico o de cualquier otra naturaleza no están necesariamente relacionados. ¿La razón? Pues además de evidente, me parece bastante razonable: una película sentimental puede tener fuerza, garra y pasión a la hora de reflejar cierto qué tipo de sentimientos —amor, dulzura, ternura…— que suelen ser relacionados con ese tipo de blandenguería o temáticas empalagosas. Porque en el cine, lo que cuenta es la fuerza narrativa, de cómo contar la historia, no lo supuestos puntos flacos de la historia en sí.

Todo esto, como el lector avispado habrá podido prever, viene a cuenta de la reciente `War Horse´ (id, Steven Spielberg, 2011), que ha venido precedido de no pocos comentarios exceptivos tachando la trama de la película de bobería, cursilada o infantiloide, y ha servido para que los detractores del veterano director —que son más de los que en un principio hubiera podido sospechar— hinquen bien el diente, tachándolo alegremente de realizador blandengue y edulcorado que busca siempre la lágrima fácil a toda costa. Como fan incondicional de Spielberg, al que considero merecidamente uno de los mejores directores de la historia, uno no puede más que quedarse estupefacto. No es este texto, no obstante, una carta de defensa enfurecida hacia la obra de este hombre —que creo que se defiende bien solita—, sino una reflexión acerca de algunas diferenciaciones en lo que se refiere a una utilización de términos que creo equivocada, más allá de la opinión de cada uno.

sábado, 11 de febrero de 2012

`War Horse (Caballo de Batalla)´, la inocencia en tiempos de guerra


“Hay días grandes y días pequeños, Joey, y hoy es un gran día.” 
-Albert (Jeremy Irvine)
Uno no puede más que pensar en lo mal que debe de estar la sensibilidad y el estado de ánimo de la gente al ver algunas reacciones hacía `War Horse´ (Caballo de Batalla), recibida ya desde que se anunció el proyecto hace dos años con bastante recelo y cinismo, aún proviniendo de un realizador tan reputado y consagrado como es el cada vez más minusvalorado Steven Spielberg o quizá en parte por ello. Sólo se me ocurre que en esta época de crisis y escepticismo la gente está muchísimo menos dispuesta a soñar, dejarse llevar y disfrutar de una historia sobre la amistad entre un joven debutante Jeremy Irvine, cuyo rostro y actuación recuerdan mucho más a los de jovenzuelos de la edad dorada de Hollywood que a la de actores juveniles actuales y un caballo separados por la guerra, que sirve de metáfora para reivindicar la inocencia y la pureza en un tiempo de oscuridad y muerte. Una propuesta muchos dirán que anticuada hoy en día, en el que son necesarias miradas más actuales y “realistas” de la guerra —comentarios irónicos en la mismo año en que se ha aplaudido un film tan “retro” como `The Artist´—, pero que a mí se me revela como una película totalmente valiente y arriesgada, nacida en una época en la que, evidentemente, está condenada a ser menospreciada.

Y es que es muy fácil atacar `War Horse´. Todos sus “defectos” en el sentido en el que el sentimentalismo y la honestidad a la hora de no rehuir el evidente infantilismo de la propuesta se puedan considerar defectos están a flor de piel, bien visibles y apreciables para cualquiera que se siente en la butaca con las uñas afiladas, con cara de estar pensando “Spielberg, no intentes jugar con  mis sentimientos o te reviento”… Por el contrario hace falta algo más que ir de listillo y de tipo duro me gustaría saber cuántos de los que atacan `War Horse´ hoy en día no derramaron lagrimones en su infancia con `E.T.´ (id, 1982)— y quizá tener más memoria cinéfila para apreciar las increíbles cualidades de esta historia de sabor clásico, repleta de un tipo de magia cinematográfica de otra época, en el que la sombra de John Ford planea orgullosa por algunos de los pasajes —la primera mitad del film trascurre en un lugar que bien podría ser la aldea de `El Hombre Tranquilo´ (1952), y la parte bélica remite algo a películas como `Río Grande´ (1950)—, mientras que el espíritu de las primeras películas Disney de carne y hueso —véase `Un Viaje Increíble´ (1963)— resuena con fuerza en cada una de las microhistorias que pueblan el viaje del caballo Joey.

sábado, 4 de febrero de 2012

`Moneyball: Rompiendo las reglas´, bola baja


“Más vale que esto salga bien…””
-Billy Beane (Brad Pitt)
Cuando hace unos años desde la edición 2009 creo recordar— se aumentó el número de candidaturas a la mejor película en los cada vez menos prestigiosos Oscar, muchos pensamos que esta sería una ocasión excepcional para que se entrase a valorar, aunque sólo fuera con una nominación, películas que en otras circunstancias sólo habrían optado a premios menores —algo así como los casos de `Toy Story 3´ (id, Lee Unkrich, 2010) y `Origen´ (Inception, Christopher Nolan, 2010) el año pasado, para mí desde luego muy superiores a la monárquica triunfadora final—. Pero este año, en lugar de optar por elecciones más arriesgadas y llamativas —ahí están `El Topo´ (Tomas Alfredson),  `Drive´ (Nicolas Winding Refn), `Millennium: Los Hombres que no Amaban a las Mujeres´ (David Fincher), `J. Edgar´ (Clint Eastwood), `Shame´ (Steve McQueen) o `Los Idus de Marzo´ (George Clooney)—, me da la sensación de que se han rellenado los huecos con cosas menores y muy académicas, como `Criadas y Señoras´ (The Help) o esta misma. Cintas correctas pero para las cuales una nominación a “mejor película” y otros premios principales parece excesiva.

No es que `Moneyball: Rompiendo las Reglas´ sea una película desdeñable, para nada. Está bien escrita, bien dirigida y bien interpretada, pero sencillamente no logra ser una gran película. Se echa mucho en falta algo más de pasión en el film dirigido por Bennett Miller, que ya tuvo representación en la gala de los premios de la academia hace seis años con su `Truman Capote´ (Capote, 2005), film que le valiera un merecidísimo Oscar al casi siempre inmenso Phillip Seymour Hoffman —también presente en esta película con un papel meramente anecdótico—. Ya aquella película pecaba precisamente de lo mismo: una frialdad en el tratamiento que hacía que todo lo que sucedía no tuviera la debida trascendencia ni dejara huella en el espectador. De hecho, soy de los que defienden la superioridad del otro film de idéntica temática estrenado en la misma temporada, la más divertida y emotiva `Historia de Un Crimen´ (Infamous, Douglas McGrath, 2006), con una gran actuación de Daniel Craig y en la que el excelente —y casi siempre secundario— Toby Jones componía un Truman Capote que en nada tenía que envidiar al de Hoffman.

sábado, 28 de enero de 2012

`J. Edgar´, la desmitificadora mirada de Clint Eastwood


“¡Te conozco muy bien! ¡Eres un pobre hombre, horrible, mezquino y asustado!”
-Clyde Tolson (Armie Hammer)
He aquí un biopic que cumple su cometido como no lo hacía la aburrida y maniquea `La Dama de Hierro´ (The Iron Lady, Phyllida Lloyd, 2011), estrenada tan sólo con unas semanas de diferencia, y que curiosamente ha sido bastante mejor tratada consiguiendo alguna que otra nominación para la futura gala de los Oscar. `J. Edgar´ (2011), por el contrario, ha sido considerada como un nuevo punto flaco dentro del supuesto bajón de la carrera como director de Clint Eastwood desde el estreno de su magnífica `Gran Torino´ (2008). No podría estar más en desacuerdo. Cierto es que `Invictus´ (2009) era un film algo blandito —aunque por encima de lo que muchos directores lograran jamás en su vida—, pero personalmente creo que tanto en el caso de `Más Allá de la Vida´ (Hereafter, 2010) como en el de esta película el público y la crítica no ha sido nada justo con el veterano realizador.
Los arboles no dejan ver el bosque, suele decirse, y el caso de la últimas películas del realizador de `Million Dollar Baby´ (id, 2004) no podría ser un ejemplo más claro. Yo mismo minusvalore bastante su anterior película en una crítica de la que ahora mismo —tan sólo un año después— me arrepiento, resultando una película que no me apasionó demasiado cuando la vi en el cine pero que mejoró luego a cada visionado, como hacen los mejores films. `J. Edgar´ tiene la misma pinta, la de obra injustamente infravalorada en su momento, maltratada sencillamente por no ser la indiscutible obra maestra que muchos esperaban ante la unión artística de Eastwood y el cada vez mejor actor Leonardo DiCaprio —qué bien ha sabido este tío juntarse con los mejores directores y aprender de ellos—, pero que seguramente el tiempo ponga poco a poco en su justo lugar, considerándose como lo que es: una obra arriesgada, analítica y profunda de la nada afable figura de J. Edgar Hoover. Una película sencilla pero apasionante.

sábado, 21 de enero de 2012

`Los Descendientes´, íntima, peculiar y amarga comedia


“Mis amigos del continente creen que como vivo en Hawái vivo en un paraíso, que estoy de vacaciones perpetuas. Creen que estamos todo el día bebiendo Mai Thais, agitando las caderas y haciendo surf… ¿Se han vuelto locos? ¿Piensan que somos inmunes a la vida?”
-Matt King (George Clooney)
Creo que resulta bastante difícil a la hora de abordar ciertos géneros o temas ya muy manidos no caer en tópicos y lugares comunes característicos —he ahí por ejemplo las comedias románticas, que dan como origen varias películas al año estando la inmensa mayoría sospechosamente cortadas por el mismo patrón—. Creo que, por tanto, encontrar en estos casos un toque distintivo que ayude a diferenciar una historia, a hacerla diferente y se sienta que tiene identidad propia a pesar de que la temática no sea el colmo de la originalidad ni se aparte demasiado de senderos otras veces trazados es importante. Eso es algo que ha parecido entender a la perfección el director Alexander Payne a la hora de abordar esta historia que se beneficia del toque especial que le da el lugar donde se desarrolla: Hawái.
`Los Descendientes´ (The Descendants, 2011) es una comedia melodramática desarrollada en un lugar donde parece que el drama sencillamente es un elemento inconcebible, como deja bien claro el personaje protagonista interpretado por un inmenso George Clooney en la cita que pongo ahí arriba, teniendo como tenemos muchos esa idea idealizada del lugar como un paraje idílico perfecto para escapar de todo, donde la tragedia y la desgracia parecen fuera de lugar. Pero no, Hawái forma para bien y para mal parte del mundo, y la tristeza puede convivir tanto como la alegría entre las personas que viven allí. Con ese contraste parece jugar esta comedia amarga, con ligeros toques ácidos e irónicos, que se alimenta de la belleza y exotismo de esos paisajes y de su típica música Hawaiana para elaborar un drama que se sale de los terrenos comunes, dando como resultado una experiencia diferente y muy agradable.

domingo, 15 de enero de 2012

`Millennium: Los Hombres que No Amaban a las Mujeres´, compleja, oscura e inteligente


“¿Puedo matarle?”
-Lisbeth Salander (Rooney Mara)
Ya lo decía en mi crítica de `Sherlock Holmes: Juego de Sombras´ (Sherlock Holmes: A Game of Shadows, Guy Ritchie, 2011): las comparaciones son odiosas, pero desgraciadamente muchas veces también son inevitables. Tal es el caso cuando se estrenan dos producciones similares o de temática idéntica en un corto plazo de tiempo, convirtiendo el hecho de examinar los pormenores de cada una en algo casi obligado a la hora de analizarlas. Eso sucede con la película de Guy Ritchie y la serie de la BBC, que partían de los míticos textos de Arthur Conan Doyle, pero es un tema mucho más delicado cuando se trata de un reboot o de un remake. Personalmente no creo que `Millennium: Los Hombres que No Amaban a las Mujeres´ (The Girl with the Dragon Tattoo, David Fincher, 2011) deba de ser considerada como tal, al menos en un sentido técnico, sino sencillamente como una nueva y temprana adaptación del best seller de Stieg Larsson.
Claro que el tema de la “nueva adaptación” viene a ser algo como todo cuestionable, que no es la primera vez que se ha utilizado para vender un prematuro remake americano de una película europea. Ya ocurrió con `Déjame Entrar´ (Let Me In, Matt Reeves, 2010), cuyos productores aseguraban que era una reinterpretación de la novela de John Ajvide Lindgvist —mucho más escabrosa que ambas películas, os lo aseguro—, cuando la realidad era que bebía descaradamente de la forma y estética del film sueco, con resultados lo cierto es que bastante apreciables, pero siendo una clara operación de remake. No me parece que aquí ocurra lo mismo, especialmente por la elección de David Fincher, uno de los mejores directores americanos del momento, que era una convincente manera de cautivar incluso a los detractores de este tipo de operaciones, ofreciendo a un gran director la posibilidad de moverse en un tipo de universo oscuro y detectivesco en el que tan bien había demostrado desenvolverse —ahí están `Seven´ (Sev7en, 1995) y `Zodiac´ (id, 2007), dos de sus mejores películas—.

sábado, 14 de enero de 2012

`La Chispa de la Vida´, en busca de la dignidad



“Todos necesitamos una chispa para vivir.”
-Dr. Velasco (Antonio Garrido)
A pesar de que su anterior película —estrenada hace poco más de un año no me gustase demasiado, la torpe y bastante aburrida `Balada Triste de Trompeta´ (2010), sigo siendo un fiel defensor y aficionado al cine del bilbaíno Álex de la Iglesia, al que considero fácilmente uno de los mejores, más originales y personales directores de nuestro país —o sea: algo así como la versión buena de Pedro Almodóvar—. No tenía pues intención de perderme su nuevo film por mucho que el último me hubiera dejado mal sabor de boca, mucho menos siendo el debut cinematográfico del cómico José Mota —creo que con `La Hora de José Mota´ ha quedado claro quién era el realmente gracioso del dúo “Cruz y Raya”—, algo cuanto menos curioso que convertía la cinta en todo un pequeño evento —estoy seguro de que mucha de la gente que ha ido a ver la película lo ha hecho por la curiosidad ver cómo se desenvolvía el cómico en las tareas de actor—.
El comienzo de la película me hizo temer lo peor, la verdad. Encuadres muy cerrados, torpeza en la puesta en escena y un montaje atropellado… Parecía que De la Iglesia estaba dispuesto a caer en exactamente los mismos fallos de su desaprovechada `Balada Triste de Trompeta´, perdiendo el interés por elaborar una puesta en escena algo más currada como de la que había demostrado ser capaz incluso en sus films menos personales —debo de ser de los pocos que defiende `Los Crímenes de Oxford´ (The Oxford Murders, 2008), una película de misterio bastante atípica e irónica—, como si el rodaje se hubiera hecho deprisa y corriendo para empequeñecer los gastos y eso hubiera sido lo mejor que había salido. Entre eso y la poca autenticidad con la que presentan a los personajes, un imposible matrimonio formado por José Mota y Salma Hayek —al menos hacen una alguna bromilla al respecto…—, que a pesar de lo mucho que se quieren experimentan serios apuros económicos debido a la incapacidad del primero de conseguir trabajo, a pesar de haber sido el publicista que inventó el exitoso eslogan que acompaño tanto tiempo a la Coca-Cola: la chispa de la vida.

viernes, 13 de enero de 2012

`La Dama de Hierro´, aplanado biopic



“Nos apoyaremos en nuestros principios, o nos hundiremos con ellos.”
-Margaret Thatcher (Meryl Streep)
Los biopics, que es como se llama a ese tipo de films basados en las vidas de personajes históricos importantes o famosos por algún motivo, suelen ser algo muy recurrente en Hollywood para subsanar la falta de ideas. Normalmente la operación suele ir acompañada de un actor de renombre que hace todo lo posible por transformarse físicamente en el personaje, imitar sus gestos y su acento, un tipo de trabajo que se suele tener muy en consideración en épocas de premios como en la que nos encontramos. Pero en mi opinión, hay que tener mucho cuidado de acompañar todo esto, la caracterización e imitación del personaje, con un guión sólido y una verdadera historia que contar la simpática `El Discurso del Rey´ (The King´s Speech, Tom Hooper, 2010) y la excelente `Mi Nombre es Harvey Milk´ (Milk, Gust Van Sant, 2008) me parecen buenos ejemplos a seguir y no dejar que la película se convierta en una especie de narración aleatoria de los acontecimientos más importantes, que puede llegar a resultar un coñazo ahí está `Amelia´ (Mira Nair, 2009), con una Hilary Swank cuesta abajo.
Porque el cine no es un documental algo que también tiene su problemática, pero es una diferente, y da igual que se elija la historia de alguien fascinante o que por el contrario no haya hecho nada especialmente grande en esta vida eso ya lo dejó claro David Fincher con su fascinante historia universal de engaños y traiciones centrada en el tipejo que inventó el Facebook, un material que tenía todas las papeletas para ser anodino como poco. Porque lo importante en el cine es el buen funcionamiento de la ficción, no que la historia parta de material verdadero, sino que resulte creíble, emocionante y que tenga una coherencia, que sepa lo que está contando, de dónde parte y a dónde quiere llegar. Eso es todo lo que no parece entender Phyllida Lloyd directora de la insufrible `¡Mama Mia!´ (id, 2008), también con Meryl Streep, que se limita a disfrazar a la oscarizada y veterana actriz y dejar que imite muy bien, eso sí a la infatigable Margaret Thatcher, mientras que deja bien claro que no tiene realmente nada que contar sobre ella en los 105 minutos que dura la peli. Y eso es grave.

jueves, 12 de enero de 2012

`Sherlock Holmes: Juego de Sombras´, mejorando lo presente


“Las leyes de la mecánica celeste dictan que cuando dos objetos colisionan siempre hay daños de carácter colateral.”
-Dr. Moriarty (Jared Harris)
Para que mi opinión de esta `Sherlock Holmes: Juego de Sombras´ (Sherlock Holmes: A Game of Shadows, Guy Ritchie, 2011) se entienda correctamente supongo que antes de nada debería de dejar claro que soy de los pocos que no se sintieron demasiado convencidos con la cómica y frenética revisión del famoso personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle que nos brindó un descafeinado Gur Ritchie hace dos años, y que me pareció un film demasiado blandito e infantil con sólo una cierta apariencia de gamberrismo y personalidad. Ritchie conservaba un estilo formal y estético propio de su cine, que había perdido completamente el rumbo desde su romance con Madonna —ahí está la horrible `Barridos por la Marea´ (Swetp Away, 2002)— sólo recuperándolo parcialmente con la entretenida pero también muy comercial `RocknRolla´ (id, 2008), siendo su `Sherlock Holmes´ una demostración más de que nos encontrábamos ante un cineasta amansado, que había sido despojado de su fuerza y se encontraba más cómodo entre formulas comerciales.
Para mí, lo único que funcionaba realmente en aquel film de 2009 —aparte de la original y estupenda banda sonora de Hans Zimmer— era el efectivo dúo formado por Robert Downey Jr. y Jude Law, el primero desatado explotando una vez más su perfil en plan Tony Stark —excéntrico, sarcástico, bebedor…— mientras el segundo estaba realmente sorprendente dándole la réplica y siendo un más formal e intrépido John Watson de al que nos tienen acostumbrados. El resto se quedaba en desacertado como poco. Rachel McAdams divertida pero en un papel de femme fatale que no le pegaba nada, Mark Strong increíblemente desperdiciado con un villano que lejos de ser un reto para el intelecto de Holmes era poco menos que un patético vende humo —ver el risible enfrentamiento en el puente de Londres, difícil concebir un final más anticlimático…— y un guión como de episodio de serie de televisión de dibujos animados —el plan del villano para conquistar el mundo es para mear y no echar gota…—.

sábado, 7 de enero de 2012

Las diez mejores películas de 2011



Y tras repasar con algo de amargura los diez estrenos más olvidables del 2011, llegó el momento de hacer lo mismo con las que en mi opinión son las películas más memorables y valorables del mismo. Cabe comentar que, a pesar de que ha habido malas películas, este año me ha parecido sustancialmente superior a otros pasados, y de hecho me ha costado bastante hacer una lista de sólo diez títulos, viéndome obligado a dejar fuera unas cuantas cintas que en otras circunstancias hubieran encabezado la lista.
En cualquier caso, el 2011 ha resultado especialmente llamativo por resultar un año bastante nostálgico cinematográficamente hablando. Así, es curioso que varias de las mejores películas se hayan centrado en homenajear de alguna u otra manera el cine de otra época, tal es el caso de `Super 8´, `Rango´, `The Artist´, `La Invención de Hugo´ o `War Horse´ —las dos últimas no serán incluidas en esta lista por ser estrenadas en España ya entrado el 2012—. Dice mucho del cine actual el que reputados directores echen la vista atrás, buscando quizá algo que se ha ido perdiendo. En cualquier caso ahí va, mi personal, subjetiva e intransferible lista de las diez mejores:

jueves, 5 de enero de 2012

`Un Lugar para Soñar´, simpática colección de tópicos


“A veces lo que necesitamos es veinte segundos de coraje irracional, literalmente veinte segundos de tener valentía aunque te avergüence, y te prometo que el resultado es algo magnífico.”
-Benjamin Mee (Matt Damon)
No tenía pensado ir a ver `Un Lugar para Soñar´ (We Bought a Zoo, Cameron Crowe, 2011) sinceramente, pues, a pesar de tener un reparto que en sí me llamaría fácilmente la atención en otras ocasiones lo suficiente para acercarme a ver una película (Matt Damon, Scarlett Johansson, Thomas Haden Church) la temática en sí y el aroma a producto ligero y dulzón que desprendía me echaban para atrás de mala manera tanto el soleado cartel como el acaramelado tráiler son buena prueba de lo que hablo. Pero como intento no ser como la mayoría de personas, esas que menosprecian sin ver y se guían por sus prejuicios, procuro no cerrarme tontamente puertas y finalmente acabé dándole una oportunidad al film dirigido por el normalmente bastante mediocre Cameron Crowe. Y ciertamente no es nada del otro mundo, pero tampoco es un producto aborrecible.
Básicamente el mayor problema está en Crowe, que me parece un realizador bastante blando que nunca me ha terminado de convencer. Incluso su film más famoso y elogiado, `Jerry Maguire´ (id, 1996, en la Tom Cruise pedía un Oscar a gritos), me parece una cinta entretenida y poco más, mientras que, exceptuando la estupenda `Casi Famosos´ (Almost Famous, 2000, sin duda su mejor película), sus posteriores trabajos como la horrible `Vanilla Sky´ (2001, innecesario remake americano del interesante film de Amenábar `Abre los Ojos´) o la aburrida `Elizabethtown´ (id, 2005) me parecen bastante peores, productos sin chicha que tienden encima a despedir un tufillo de relato de autoayuda bastante intragable. `Un Lugar para Soñar´ también despide ese aroma, narrándonos como nos narra la historia verídica —ejem— de un hombre que tras perder a su mujer se trasladó a vivir con sus hijos a un zoo arruinado y lo sacó adelante contra todo pronóstico. Sorprendentemente la cosa se deja ver e incluso resulta agradable por momentos.

miércoles, 4 de enero de 2012

Las diez peores películas de 2011



Año nuevo, cine nuevo. O al menos eso se suele decir. Con el cambió de año llegó el momento —como ya hiciera con 2010— de analizar lo mejor y lo peor que se ha estrenado en mi opinión en España en este periodo de tiempo. Fiel a mi costumbre de dejar lo mejor para el final empezaré con la lista de diez peores cintas, que siempre es bastante más pesada y triste de hacer, básicamente porque lo que menos le apetece a uno es recordar las memeces en las que se ha gastado el dinero o con las que ha perdido el tiempo a lo largo del año. Más bien lo que más se desea es olvidarlas y recordar sólo lo bueno para poder seguir así siendo un entusiasta aficionado al cine —cosa que cada día nos ponen más difícil—.
Cabe señalar lo obvio: si bien me he preocupado por ver las películas que más potencial creía que tenían o las que se comentaban que eran los mejores, uno no ve voluntaria y conscientemente los bodrios más grandes del año —bueno, igual para echarse unas risas algunas veces sí—, lo cual quiere decir que seguramente se habrán estrenado peores, pero de lo que he visto estas diez me han parecido lo peor:

domingo, 1 de enero de 2012

`El Rey León´, vida, muerte, destino



“Has olvidado quién eres, por lo tanto me has olvidado. Mira en tu interior Simba, eres más de lo que eres ahora, debes de ocupar tu lugar en el ciclo de la vida...”
-Mufasa (James Earl Jones/Constatino Romero)
El reciente reestreno masivo de este famosísimo relato de Disney muchos dicen que el último realmente grande de la factoría, antes de empezar a bajar lentamente el listón hasta dejarlo bajo mínimos gracias a un montón de chapuceras secuelas directas al mercado doméstico, con motivo de su discutible reconversión al tan de moda 3D que ya me dirán qué bien puede hacer a una película de animación tradicional, en la que el juego de profundidad o volumen sencillamente no existe, me sirve no obstante como excusa perfecta para hablar de esta gran película, a la que tengo un inmenso carillo desde bien pequeño y cuyo potente recuerdo de infancia aún me persigue. Es evidente que uno no ve una película con los mismos ojos con diez años que con veinte. Uno diría que con veinte se debería de ser menos impresionable, tener más perspectiva, más buen gusto y las cosas más claras. No necesariamente.
Me da la sensación de que la experiencia emocional para ver un tipo de película como `El Rey León´ (The Lion King, Rob Minkoff, Roger Allers, 1994) es más limpia de niño y el torrente de emociones que propone es más efectivo. De niños somos más puros, no tenemos la mente tan contaminada por el mundo, y no somos, en total, unos jodidos exceptivos dispuestos a frivolizar con todo y a no creernos nada, por no hablar del llamativo efecto que ha surtido internet en el modo de ver cine hoy en día, pareciendo muchas veces que cierta gente ve películas simplemente por el placer de despedazarlas, de sacarles fallos e inverosimilitudes. En lo personal, me cuesta entender tanto a los que no saben simplemente sumergirse en una ficción como a los que menosprecian el cine de animación creyendo que es un arte menor. Tan grandes eran mis reparos a este tipo de actitudes que a la hora de volver a ver esta película he hecho todo lo posible por verla con los ojos con los que la veía antes. Obviamente, no ha sido así, pues ya no soy el mismo, pero puedo decir y no me avergüenza que `El Rey León´ me sigue pareciendo una intachable obra maestra.

sábado, 31 de diciembre de 2011

`Drive´, el romántico y oscuro héroe solitario


“Si conduzco para ti tú me dices dónde y cuándo, y yo te doy cinco minutos. Durante esos cinco minutos soy tuyo, pase lo que pase. No miro lo que haces, ni tampoco llevo pistola… sólo conduzco.”
-El conductor (Ryan Gosling)
`Drive´ (id, Nicolas Winding Refn, 2011) es uno de los últimos platos fuertes para clausurar los estrenos de este año no especialmente malo cinematográficamente hablando —de hecho creo que ha sido uno de los mejores en cuanto al promedio de calidad en mucho tiempo—. La película, estrenada con bastante éxito en el pasado festival de Cannes es uno de los estrenos más potentes del año, habiendo conseguido un notable nivel de aceptación tanto entre el público como la crítica —raras veces esto pasa—, y sirviendo como confirmación de estrellato del emergente actor Ryan Gosling —junto a Michael Fassbender, un auténtico acaparador de estrenos y más agradables descubrimientos de este decente año—. Es en total, una película que independientemente de su calidad, tiene todo lo que hay que tener para convertirse en un film de culto y referencial.
Y es fácil entender por qué `Drive´ ha suscitado tantas pasiones como algunas indignaciones entre el público, algunos de los que se pensaban —en parte gracias al engañoso tráiler, que para mis inri destripa la película entera— que este iba a ser un producto de acción y persecuciones al más puro estilo de `A Todo Gas 5´ (Fast Five, Justin Lin, 2011), llegando incluso a resultar bastante divertida y risible la demanda que interpuso un espectador contra la productora por publicidad engañosa —aunque irónicamente seguro que esto ha servido como publicidad extra para la película, como las quejas en las salas en las que se proyectaba `El Árbol de la Vida´ (The Tree of Life, Terrence Malick, 2011)—. Todo esto se resume en que `Drive´ es una película “rara”, no apta para cualquier tipo de público —algo de de por sí no sirve como argumento positivo, por más que se empeñen algunos—. Una obra potente, muy rica en estética y atmosfera, que podría describirse como un extraño coctel entre una historia a lo Charles Bronson y una dirección a lo Terrence Malick. Ahí es nada.

viernes, 30 de diciembre de 2011

`El Topo´, un laberinto en el que da gusto perderse


“¿Eres muy observador verdad? Los solitarios solemos serlo…”
-Jim Prideaux (Mark Strong)
Una de las películas más esperadas del año era sin duda `El Topo´ (Tinker Tailor Soldier Spy,, 2011), la nueva cinta del director sueco Thomas Alfredson, que con sólo una película había conseguido llamar la atención de medio mundo y sobre todo de los aficionados al cine. Estoy hablando evidentemente de la fascinante, bella y extraña `Déjame Entrar´ (Låt den rätte komma in, 2008), una de mis cintas favoritas de vampiros y fácilmente una de las diez mejores películas de la década pasada. Con este antecedente, su siguiente trabajo despertaba en mí una expectación increíble, más tratándose de un salto del realizador a un cine de mayor expansión —o sea: de habla inglesa—, si bien seguimos encontrándonos ante una cinta relativamente pequeña —está lejos de ser una superproducción—, de toque íntimo y de producción más británica que americana, aunque eso sí: con unos actores y equipo artístico de impresión.
Gary Olman, Colin Firth, Tom Hardy, Mark Strong, Benedict Cumberbatch, Toby Jones, John Hurt y Ciarán Hinds encabezan el espectacular reparto de la película, basada en la famosa novela homónima escrita por John le Carré, ex-trabajador del servicio secreto británico cuyos libros de espionaje han inspirado cintas muy atractivas como `El Jardinero Fiel´ (The Constant Gardener, Fernando Meirelles, 2005) y otras no tan acertadas como `El Sastre de Panamá´ (The Tailor of Panama, John Boorman, 2001). Una temática y un material sin duda suculentos, que convertían `El Topo´, aún más si cabe, en una enorme reto para Alfredson, que debía sacar partido a todo esto sin perder no obstante ese toque personal e íntimo que hizo de su `Déjame Entrar´ una película tan especial. Como es habitual en estos casos en los que las expectativas personales son tan grandes, la cinta no ha acabado siendo exactamente lo que me imaginaba, si bien no es para nada una decepción, sino una experiencia tan atípica y apasionante como su anterior film.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

`Immortals´, un entretenimiento fallido, pero visualmente atractivo


“Yo tengo fe en ti Teseo. Demuestra que tengo razón.”
-Zeus (Luke Evans)
Hay directores que consiguen cierto prestigio y seguidores sin haber dado realmente razones de peso para ello. Tal podría ser el caso del director indio Tarsem Singh —antes conocido simplemente como Tarsem, que quedaba más chulo—, que con solamente dos películas en su haber ya había conseguido ese cierto reconocimiento —al menos en ciertos círculos de aficionados al cine—. Cierto es que el hombre tiene un estilo visual llamativo y que a nivel de diseño de producción sus películas suelen ser bastante atractivas, pero personalmente sigo considerando este prestigio demasiado prematuro e injustificado, pues `La Celda´ (The Cell, 2000) por llamativa que fuera tanto algunas de sus escenas como su temática no era nada del otro mundo, y solamente `The Fall: El Sueño de Alexandria´ (id, 2006) —realmente una pequeña joya— era una película lo suficientemente redonda como para sospechar que Tarsem podía dar algo bueno como narrador más allá de rodar vistosos videoclips.
Con esas dos películas como únicos aportes en un periodo de doce años, no es lo que se dice una carrera con demasiado recorrido ni bagaje para juzgar sus cualidades como realizador —cierto es que la complejidad tanto de rodaje como de presupuesto para `The Fall´ la convirtieron en una película que costó unos cuantos años levantar—, y el siguiente paso era toda una prueba de fuego para el todavía primerizo cineasta. Lamentablemente este paso no ha sido todo lo acertado o al menos interesante que debería, y no ha encaminado su carrera por el camino de un cine más “de autor y personal" como el que se intuía en `The Fall´ —que de hecho giraba en torno al cine y a la figura de un cuentacuentos—, sino que el realizador hindú se ha vuelto a escudar en el escaparate del más comercial y asequible, tipo `La Celda´, poniendo esta vez su llamativo estilo al servicio de una producción con la que, como ya se intentara con la floja `Furia de Titanes´ (Clash of the Titans, Louis Leterrier, 2010), se pretende emular descaradamente a la exitosa y potente `300´ (id, Zack Snyder, 2007).

sábado, 17 de diciembre de 2011

`Misión Imposible: Protocolo Fantasma´, misión cumplida


“Lo único que ha funcionado en esta misión ha sido este equipo.”
-Ethan Hunt (Tom Cruise)
`Misión Imposible´ (Mission: Imposible, Brian de Palma, 1996) es una de las películas de acción más famosas y recordadas de los años 90, con un par de escenas y una banda sonora que pasaron a formar parte de la cultura iconográfica más referenciada en el mundo del cine —esa escena del descenso en cable, mil veces imitada—. Tanto es así que no sorprende que la franquicia haya llegado con vida a nuestros días, más de quince años después del estreno de la primera entrega —que por cierto nunca me ha parecido nada del otro mundo, de hecho la considero de lo peor de De Palma—, cuando lo habitual es que en Hollywood ya hubieran optado por un reboot. Pero no, a pesar de tener ya cincuenta años —que se dice pronto—, y de no tener ni mucho menos el tirón que tenía en los noventa Tom Cruise sigue siendo el máximo impulsor, productor e imagen de esta saga, cuya cuarta entrega estuvo a punto de no ver la luz debido a las diferencias creativas que tuvo la estrella con los productores de la Paramount Pictures, pero que finalmente acabaron solventándose.

Así pues, tras la entretenida y ya lejana cinta de acción con aires de thriller de los 90 —y que como ya digo, considero demasiado mitificada—, y pasando por una muy olvidable segunda entrega completamente pasada de rosca y con un estilo de videoclip que tiraba para atrás —también de lo peor de John Woo—, lo mejor que le pudo pasar a esta franquicia es que la tercera entrega cayera en manos de J.J. Abrams, en lo que supuso su debut cinematográfico, consiguiendo una de las películas de acción más trepidantes y endiabladamente entretenidas de los últimos años, que le debía mucho a la rapidez y contundencia del lenguaje televisivo en que se había curtido el creador de `Alias´ y `Perdidos´ (Lost), pero cuidando también el aspecto cinematográfico. A diferencia del resto de entregas, que con cada director fueron cambiando de estilo, `Misión Imposible: Protocolo Fantasma´ mantiene el estilo y sigue el sendero marcado por su predecesora —no en vano Abrams continua como productor— dejándole esta vez la batuta de director al valorado realizador de animación Brad Bird —suyas son `El Gigante de Hierro´ (The Iro Giant, 1999), `Los Increíbles´ (The Incredibles, 2004) y `Ratatouille´ (id, 2007).

domingo, 11 de diciembre de 2011

`Jane Eyre´, fantasmagórico romanticismo


“Tengo el placer de deberle la vida.”
-Rochester (Michael Fassbender)
Por muy satisfactorio que pueda ser el encontrarse en la gran pantalla con una digna película como resultado de una larga espera y una inmensa expectación —algo cada vez más difícil en la época del hype, que genera un tipo de expectativas nada sanas, por no decir corrientes fanáticas e ilógicas—, no existe ni existirá nunca en mi opinión una experiencia más grata que sorprenderse con algo de lo que no te esperabas absolutamente nada y sobre lo cual no tenias ningún tipo de juicio previo. No hay manera más limpia y efectiva de descubrir una buena película, tal fue mi caso con esta extraña, atípica y bella película titulada `Jane Eyre´ (id, Cary Fukunaga, 2011), de la cual no había visto ni un mísero tráiler y tampoco estaba familiarizado —he de reconocer— con la famosa novela de Charlotte Brontë en la que se basa, y que únicamente fui a ver motivado por la presencia de uno de los actores del momento: Michael Fassbender —también en cartelera con la seca `Un Método Peligroso´ (A Dangerous Method, David Cronenberg, 2011)—.
Pero a veces la ignorancia, para variar, es un regalo, y no se me ocurre mejor manera de familiarizarme con esta historia —que no obstante ha contado con diversas adaptaciones cinematográficas, siendo la más famosa una de 1943 protagonizada por Orson Welles y Joan Fontaine— que con la película dirigida por el joven y prometedor cineasta Cary Fukunaga —no, no es japonés aunque su apellido lo parezca—, que ha logrado una cinta dirigida con sensibilidad muy peculiar, de absorbente atmosfera con la que se consigue un film de época de tintes extrañamente siniestros y tétricos. No hay elemento fantástico alguno en la trama, pero se juega con ese aire fantasmagórico durante toda la película —los extraños sucesos en la casa, el encuentro entre Jane y el señor Rochester en el inquietante bosque…—, consiguiendo así un film de tendencias claramente románticas y melodramáticas, pero de naturaleza peculiar, más afín al estilo de M. Night Shyamalan —recuerda por momentos a `El Bosque´ (The Village, 2004)— que al de las adaptaciones de Jane Austen o otros films románticos de época que hemos visto últimamente, mucho más interesante que cosas como `Orgullo y Prejuicio´ (Pride and Prejudice, 2005) o `Expiación´ (Atonement, 2007) de Joe Wright.