jueves, 18 de agosto de 2011

Compositores de Cine: John Ottman



Posiblemente entre todos los compositores de cine a los que he dedicado tiempo hasta el momento no haya ningún caso tan extremo con el del californiano John Ottman, nacido en San Diego en 1964, y que prácticamente sólo ha destacado por ser el compositor habitual de ese infravalorado director que es el brillante Bryan Singer, para el cual suele cumplir además las tareas de edición en muchas de sus películas. Y es que Ottman, además de compositor, es editor e incluso ha hecho sus pinitos en dirección con `Leyenda Urbana 2´ (2000), en la cual realizó las tres labores. Huelga decir que su labor como director en esa película de terror no es especialmente memorable, si bien tanto como editor y músico en las películas de su amigo Singer `Public Access´ (1993), `Sospechosos Habituales´ (1995), `Verano de Corrupción´ (1998), `X-Men 2´ (2003) - la primera no pudo por problemas de agenda-, `Superman Returns´ (2006) y `Valkiria´ (2009) ha demostrado un grandísimo talento y brillantez, que desgraciadamente no ha sabido extrapolar en su carrera por separado.
Basta echar un vistazo para darse cuenta de que Ottman se ha especializado más que nada en películas de terror (algunas más bien malíllas como `Arack Attack´) y thrillers (la reciente y olvidable `La Victima Perfecta´ sin ir más lejos iba acompañada de su música), un género bastante maltratado en el que la banda sonora no suele ser especialmente lo más cuidado (más bien suele ser  un vehículo con el que conseguir sustos fáciles a base de subir el volumen). Así las cosas, resulta en parte lógico que Ottman nunca haya conseguido la “categoría” que su talento demanda, por más que sus trabajos para cintas como `Blancanieves: Un cuento de Terror´ (1997), `Halloween H20´ (1998), `Gothika´ (2003), `La Casa de Cera´ (2005) o `La Huérfana´ (2009) sean bastante meritorios (las últimas dos del español Jaume Collet-Serra, el único director aparte de Singer con el que Ottman mantiene una relación laboral estable). Tras acompañar musicalmente al famoso grupo de superhéroes en `X-Men 2´ (2003), en Hollywood al parecer se les ocurrió que también servía para eso y le encargaron la banda sonora de las mediocres `Los 4 Fantásticos´ (2005) y su secuela `Los 4 Fantásticos y Silver Surfer´ (2007).

martes, 16 de agosto de 2011

`13 Asesinos´, espectacular relato de sangre y honor



“En la batalla no hay código samurái. ¿No tienes espada? Usa un palo o una piedra. Si no tienes piedra, usa los puños y los pies. Entrega tu vida, pero haz que el enemigo lo page…”
-Shinzaemon Shimada (Kôji Yakusho)
Es un verdadero escándalo, por no decir otra cosa más malsonante, que mientras que películas que no valen un pimiento han inundado nuestras carteleras este verano (ejemplos como `Transformers 3´, `Green Lantern´, `Templario´, `La Boda de mi Mejor Amiga´ o `Bad Teacher´ dan buena fe de ello), un producto a primera vista tan interesante y potente como `13 Asesinos´ (13 Assassins, Takeshi Miike, 2010) haya tenido una distribución tan rastrera y cobarde, limitándose su presencia a un par de cines en TODA España, con lo que un servidor no ha tenido oportunidad de ir a verla en pantalla grande (cosa que me hubiera encantado) y ha tenido que recurrir a “métodos ilegítimos” para disfrutar de su visionado. La indignación no puede más que ir en aumento cuando una se da cuenta de que el susodicho film (alabado en el pasado festival de Sitges, algo que nuestros queridos distribuidores no han querido o no han sabido vender) es una gran película, probablemente una de las mejores “estrenadas” este año.
En `13 Asesinos´, remake de una película japonesa de 1963 `Los 13 Asesinos´ dirigida por Eiichi Kudo (que no he visto, pero me la apunto), el inclasificable Takeshi Miike (suyas son bizarradas indescriptibles como `Ichi The Killer´) nos sumerge en un relato con la siempre fascinante figura del samurái como eje central, ofreciendo una película sobre el honor y el deber en tiempos oscuros en la que se nos narra cómo un grupo de samuráis liderado por el veterano Shinzaemon Shimada (estupendo Kôji Yakusho) decide revelarse contra su violento y sanguinario amo Lord Naritsugu (Gorô Inagaki), cuyos horribles actos amenazan la paz del reino. Así pues, estos samuráis se ven obligados a romper su juramento, convirtiéndose así en asesinos y planean el asesinato de aquel al que deben lealtad en pos de un bien mayor, viéndose obligados a enfrentarse a sus propios hermanos. Una historia de gran potencia y atractivo épico a la que Mikke logra sacarle todo el partido.

lunes, 15 de agosto de 2011

`La Boda de mi Mejor Amiga´, otra comedia más



“Disculpadme. Ni siquiera sé por qué orificio se me ha escapado.”
-Megan (Melissa McCarthy)
No me llamaba demasiado la atención esta película, para qué engañarse, pero cuando se empezó a hablar especialmente bien de esta comedia dirigida por Paul Feig (que ha trabajado en series de televisión cómicas tan reconocidas como `The Office´ o `Jackie´, sí, pero cuya mayor aportación al mundo del cine ha sido la comedia navideña `¡Peligro!, menores sueltos´) no pude más que sentirse intrigado ante algo que en un primer momento parecía mundano (no muy alejado de tantas y tantas comedietas tontas que se estrenan al año con Sandra Bullock, Katherine Heigl o Jennifer Aniston) y que muchos empezaron a calificar como “sorpresa del año”. Así que piqué, y tristemente para mí lo que me encontré finalmente era algo más cercano a lo que podía esperarme en un primer momento que a lo que me vendieron. Para que luego digan de los prejuicios…
No es que `La Boda de mi Mejor Amiga´ sea un film horrible o despreciable. Seguramente es mejor que la mayoría de comedias que se estrenan hoy en día (algo que no la verdad no sabría decir con seguridad, pues cada vez veo menos de este tipo de películas, desmotivado por el poco atractivo de un género que cada vez parece exigirse menos a sí mismo, mientras que el público hace otro tanto yendo a ver cualquier chorrada que le vendan), pero no es ninguna joya de película, me parece demasiado larga, se hace algo aburrida, y al final la caga al ponerse pretenciosa y moralizante (y esto es grave para una película de estas características), mientras que sólo tiene a su favor un par de momentos realmente brillantes o auténticamente desternillantes (sí, la escena en la tienda de vestidos de boda es uno de ellos aunque me acusen de simpatizante del humor escatológico, la secuencia en el avión también, y... con esto prácticamente paro de contar).

miércoles, 10 de agosto de 2011

Compositores de Cine: John Powell



Continúo mi repaso a los compositores de cine más destacados de la actualidad (quedan pues fuera veteranos como John Williams o ya difuntos como el gran Jerry Goldsmith), en el que me apetece recordar que ya ha habido hueco para el genial Michael Giacchino, el sentimental James Newton Howard (probablemente el que peor anda últimamente, aunque me duela decirlo), el sutil Alexandre Desplat y el épico Hans Zimmer. Hoy le voy a dedicar el escrito a alguien no tan conocido, pero al que yo le veo potencial y que, de hecho, ha logrado erizarme la piel un par de veces en una sala de cine. Su puesto aquí está merecido, creo pues.
De todos los compositores que han surgido “bajo la batuta” del “estilo Hans Zimmer”, probablemente Powell, junto a Harry Gregson-Williams (a este ya le dedicaré tiempo algún otro día), sea el más aventajado y el que con mayor derecho se merece la consideración de autor. Pues, y a pesar de haberse especializado en un cierto tipo de música industrial, sin demasiada diferenciación entre unas y otras, en muchos de los trabajos que ha realizado junto con Zimmer o Williams para la factoría Dreamworks, también ha demostrado que cuando él está sólo y tiene la capacidad de lucirse sabe hacer cosas muy emocionantes, como `Cómo Entrenar a tu Dragón´ (2010) o `Kung Fu Panda 2´ (2011), destacando también en el cine de acción con un tipo de sonido rítmico y trepidante que se aleja precisamente de ese grandilocuente “estilo Zimmer”, con cosas como `The Italian Job´ (2003), la saga `Bourne´ (2002-2007), `Hancock´ (2008) o `Noche y Día´ (2010).

martes, 9 de agosto de 2011

`Templario´, sangrienta torpeza



“Sólo los débiles creen que lo que hacen en la batalla es lo que les convierte en hombres…”
-Marshal (James Purefoy)
Entre todas las películas que nos han llegado este verano, que por otra parte tampoco se ha caracterizado por ser especialmente abundante en cuanto a calidad, probablemente la peor (y se lo cierto es que se ha ganado este reconocimiento a pulso) sea `Templario´ (Ironclad, Jonathan English, 2011), estrenada el pasado 22 de Julio. O al menos puedo decir que es la peor he visto yo en pantalla grande este verano (que es la manera de detectar verdaderamente la deficiencia de las películas, cuando el dinero gastado en una entrada llega a dolerte). Lo cierto es que tampoco esperaba nada ni tenía ningún tipo de expectativa sobre la película, sólo sabía que aparecía ese portentoso e normalmente desaprovechado actor llamado Paul Giamatti (eso me parecía cierta garantía de calidad, ingenuo de mi…) y que era una sangrienta oferta de aventuras aparentemente no muy diferente a cosas como la simpática `Centurión´ (Neil Marshall, 2010), con la que comparte su estilo de serie B y la simplicidad del título.
Así que el señor Jonathan English (¿se puede tener un nombre más británico?), director de `La Leyenda del Minotauro´ (uno de esos títulos que van directamente a DVD, como debería de haber ocurrido con éste), lo tenía realmente fácil para entretenerme un par de horas sin demasiados quebraderos de cabeza. El problema es cuando te sientas en la butaca, comienza la jugada, y empiezas a ver que la puesta en escena es de una torpeza insultante, que las escenas de acción están mal rodadas y no se entiende nada, que los personajes son tópicos andantes sin ningún interés real y que los actores que los interpretan, los que son buenos (Giamatti, Brian Cox), están desaprovechados, mientras que los que son regulares (James Purefoy, Kate Mara) lo hacen directamente mal, al tiempo que lo único que parece buscar el director es impactar al espectador con una sangre y violencia gratuita, lo cual puede llegar a tener su encanto gore, pero no funciona como debería porque, lógico, la historia nos la suda.

lunes, 8 de agosto de 2011

`Capitán América: El primer vengador´, clásica, romántica y aventurera



“¡He visto el futuro capitán! ¡Y no hay banderas!”
-Johann Schmidt/Cráneo Rojo (Hugo Weaving)
El mismo fin de semana del estreno de la entretenida `El Origen del Planeta de los Simios´ (Rupert Wyatt, 2011) llegaba también a nuestras pantallas `Capitán América: El Primer Vengador´ (Joe Johnston, 2011). Y mientras que medio mundo se llevaba una de las mejores sorpresas del verano (y del año) con la de los chimpancés, yo me la llevaba con esta estupenda cinta dirigida por el impersonal y normalmente poco de fiar Joe Johnston, ese mismo que hacía poco menos de un año nos ofreció la mediocre `El Hombre Lobo´ (Joe Johnston, 2010) protagonizada por Benicio del Toro. Él mismo confesó que fue un proyecto problemático (entró en sustitución de Mark Romanek, pues el director de `Nunca Me Abandones´ fue despedido por el estudio), y que optó por dirigirlo por razones puramente económicas, al tiempo que prometía que `Capitán América´, su nueva película, sería mucho mejor.

Claro que los directores de cine son ante todo vendedores, de los que uno no se puede fiar demasiado (sin ir más lejos Michael Bay prometió que la tercera de `Transformers´ no sería tan mala como la segunda, y era igual o peor), a eso había que sumarle el que las últimas producciones de la Malvel (exceptuando la aplaudible `X-Men: Primera Generación´) no invitaban tampoco al entusiasmo, pareciendo simplemente que la productora tenía la intención de ofrecer rutinarias introducciones a los algo ya manidos universos de los superhéroes, para explotarlos en ese gran espectáculo que deberá de ser `Los Vengadores´ (Joss Whedon, 2012), algo que a lo que se entiende que vayan allanando poco a poco el camino (no hay más que ver el título de esta). Pero si ni siquiera un director como Kenneth Branagh supo dotar de interés o verdadera emoción a la decepcionante `Thor´ (2011), no se podía esperar algo mejor de alguien como Johnston (director de cosas entretenidas como `Océanos de Fuego´ y tan olvidables como `Jurassic Park 3´).

domingo, 7 de agosto de 2011

`La Víctima Perfecta´, descafeinado psicothriller



“Hay algo raro en mi apartamento…”
-Juliet (Hilary Swank)
No tenía especiales ganas de ver `La Victima Perfecta´ (The Resident, Anttie Jokinen, 2011), básicamente porque ya había oído cosas bastantes malas de ella (no es que me fíe ciegamente de todo lo que oigo, pero cuando el río suena…) y porque me daba la sensación de que en el tráiler ya me habían contado la película de cabo a rabo, incluso quién iba a ser el malo. Pero por razones inexplicables acabé viéndola, y he de decir que en un primer momento me enganchó bastante (esos fantásticos títulos de crédito con la efectiva banda sonora de John Ottman) para luego desengancharme completamente y llegar a aburrirme bastante.
Vaya por delante que no se puede confiar demasiado en el criterio de esa buena actriz llamada Hilary Swank, que desde que ganara su segundo Oscar con su interpretación en la maravillosa `Million Dollar Baby´ (Clint Eastwood, 2004) no ha parado de dar tumbos entre productos de terror de segunda como este mismo o la absurda `La Cosecha´ (Stephen Hopkins, 2007) o otros supuestamente más serios con los que parecía buscar otra vez el reconocimiento de la crítica, pero bastante olvidables al fin y al cabo como la aburrida `Amelia´ (Mira Nair, 2009). O bien a esta señorita le importa más bien poco su carrera, o resulta bastante triste que en Hollywood no haya mejores papeles para una actriz así…

sábado, 6 de agosto de 2011

`El Origen del Planeta de los Simios´, una rebelión a medias tintas



“No son personas, ¿sabe?”
-John Landon (Brian Cox)
Tengo la sensación de que tengo que pedir perdón de antemano, porque voy a ser un poco duro con `El Origen del Planeta de los Simios´ (Rupert Wyatt, 2011), actual y afamada precuela de la mítica película de 1968 interpretada por Charton Heston, y realmente no se lo merece. No se lo merece porque no está tan mal, es una cinta entretenida, correctamente dirigida por el debutante Rupert Wyatt (que con este éxito ha dado la campanada y entrado por la puerta grande en la industria), con buenos intérpretes, una decente banda sonora (Patrick Doyle pocas veces falla) y una utilización de los efectos especiales (al servicio de la historia, como debe ser) más que encomiable. En otras palabras, es un espectáculo como ya les gustaría ser o llegar a acercarse a la mitad de producciones estrenadas durante este verano. Pero, a diferencia de la gran mayoría de la gente (para la cual la cinta ha sido toda una sorpresa y lo entiendo) yo personalmente confiaba mucho en las posibilidades de este proyecto, y sinceramente sólo me he sentido satisfecho a medias.
Así que como este es mi espacio personal, en el que nada me condiciona y a nadie puedo ofender (excepto al que quiera sentirse ofendido, claro está) expresaré claramente mi opinión, que no es otra que la corrección no es lo mismo que maestría, y que me parece que `El Origen del Planeta de los Simios´ se queda en mitad de camino en la mayoría de cosas que plantea, desperdicia enormemente el potencial dramático de la historia que está contando y traiciona su propia temática con el fin de crear un entretenimiento para toda la familia, perfecto para entrar una sala de cine una calurosa tarde de verano con los críos y distraerse, pero quedándose así lejos de la gran película que podría y debería haber sido (esa misma que prometía su estupendo segundo avance, que incomprensiblemente contiene un par de instantes que faltan en el metraje estrenado en cines, algo que para mí resulta de lo más significativo).

domingo, 31 de julio de 2011

`Thirst (Bakjwi)´, satírico, sexual y sangriento cuento vampírico



“Podemos poner la sangre en un Tupperware y dejarla en el refrigerador. Chupar un poco y arrojar el cuerpo es… tomarse la vida con demasiada liviandad, ¿no crees?”
-Sang-hyun (Song Kang-ho)
Hay directores que sencillamente o te atrapan o te dejan completamente fuera, que logran que los ames o que los odies, sin dejar prácticamente opción al término medio. Park Chan-Wook podría ser perfectamente uno de esos directores y uno con lo que menos claro tengo en qué posición me sitúo. El coreano realizador de la famosísima `Old Boy´ (Oldeuboi, 2003) no es sin duda amante de la contención, y sus propuestas suelen ser tan excesivas que pueden resultar tan disfrutables como insoportables, dependiendo de la sensibilidad de cada uno (la sensibilidad, algo de lo que depende completamente el lenguaje tanto en lo que concierne al emisor como al receptor, y de lo que sin embargo se habla muy poco). Sin duda el caso de `Old Boy´ es especial, pues una obra tan poderosa que casi nadie pone en duda su maestría (alguno hay…). Y aún con todo yo tuve que verla dos veces para tener claro que me gustaba (o que me encantaba, mejor dicho).
Y es que hay que entender una cosa: estamos tan acomodados a ver películas que siguen a rajatabla el esquema “made in USA”, aunque no estén hechas allí, que nos cuesta horrores ver otro tipo de cine, y que muchas veces nos dedicamos a tachar de malo lo que sencillamente es diferente, cayendo en la trampa de alimentar nuestra propia ignorancia (ya de por sí bastante obesa). No se trata tampoco de decir que algo es bueno porque es raro, pues esto es un arma de doble filo, sino de establecer un criterio en cuanto a este tipo de cine como lo hacemos con el resto. Personalmente, en un principio no he sabido nada bien cómo reaccionar ante `Thirst´, ¡pero este es un tipo de desconcierto saludable! ¡Incluso agradable! No soporto a los que son tan sentenciaros con todo, los que dicen “esto es una mierda, y punto”, los que son incapaces de darle una segunda oportunidad a una película, sin entender que un film no es nunca un valor absoluto y que las películas que vemos cambian en la medida en que cambia nuestra forma de verlas.

sábado, 30 de julio de 2011

`Green Lantern (Linterna Verde)´, cutre, sosa e impersonal, pero distraída



“En el día más brillante, en la noche más oscura, ningún mal podrá escapar de mi vigía. Que aquellos que adoran el poder del mal teman mi poder, ¡la luz de Green Lantern!”
-Hal Jordan/Green Lantern (Ryan Reynolds)
Hay veces en las que uno va al cine con tan pocas expectativas, tan poco motivado por lo que va a ver o totalmente convencido de antemano de la mediocridad del producto (las motivaciones que le arrastran a uno a soltar el dinero en tales circunstancias son dignas de estudio sin duda) que en definitiva la más leve dosis de deficiente cine de aventuras y entretenimiento bastan para convencerlo, o por lo menos dejarle mínimamente satisfecho. No estoy aquí para decir que `Green Lantern´ sea una buena película, dios me libre, pues se trata como poco de un film mediocre que ni siquiera alcanza los mínimos de espectacularidad que uno esperaría de una superproducción que ha costado una salvajada (se habla de 200 millones), pero que se trata por lo menos de un film pasable, fácil de ver, que no insulta al espectador a la cara ni le provoca dolor de cabeza como ese despropósito mucho más vistoso que es `Transformers 3´.
Tras las cámaras nos encontramos a un viejo conocido, Martin Campbell, ese que cuando quiere ha demostrado ser un cumplidor narrador de cine de aventuras como en los casos de `La Máscara del Zorro´ (1998) o `Límite Vertical´ (2000), aunque también ha dejado claro que puede dirigir memeces como en el caso de `La Leyenda del Zorro´ (2005), una muy poco inspirada segunda parte del simpático primer film, que en definitiva nunca debió de existir (para más pistas los guionistas de la saga `Transformers´ andaban metidos en el asunto). Pero sin duda la cinta por la que Campbell será recordado (en algo que sólo puede considerarse como un extraordinario milagro) es la vibrante, clásica, salvaje y oscura `Casino Royale´ (2006), un brillante reinicio para la franquicia del agente 007 que es para mí lo más parecido a lo que hubiera pasado si Steven Spielberg hubiera dirigido una entrega de la saga (algo que en su día intentó, pero que desgraciadamente nunca sucedió).