
“No son personas, ¿sabe?”-John Landon (Brian Cox)
Tengo la sensación de que tengo que pedir perdón de antemano, porque voy a ser un poco duro con `El Origen del Planeta de los Simios´ (Rupert Wyatt, 2011), actual y afamada precuela de la mítica película de 1968 interpretada por Charton Heston, y realmente no se lo merece. No se lo merece porque no está tan mal, es una cinta entretenida, correctamente dirigida por el debutante Rupert Wyatt (que con este éxito ha dado la campanada y entrado por la puerta grande en la industria), con buenos intérpretes, una decente banda sonora (Patrick Doyle pocas veces falla) y una utilización de los efectos especiales (al servicio de la historia, como debe ser) más que encomiable. En otras palabras, es un espectáculo como ya les gustaría ser o llegar a acercarse a la mitad de producciones estrenadas durante este verano. Pero, a diferencia de la gran mayoría de la gente (para la cual la cinta ha sido toda una sorpresa y lo entiendo) yo personalmente confiaba mucho en las posibilidades de este proyecto, y sinceramente sólo me he sentido satisfecho a medias.
Así que como este es mi espacio personal, en el que nada me condiciona y a nadie puedo ofender (excepto al que quiera sentirse ofendido, claro está) expresaré claramente mi opinión, que no es otra que la corrección no es lo mismo que maestría, y que me parece que `El Origen del Planeta de los Simios´ se queda en mitad de camino en la mayoría de cosas que plantea, desperdicia enormemente el potencial dramático de la historia que está contando y traiciona su propia temática con el fin de crear un entretenimiento para toda la familia, perfecto para entrar una sala de cine una calurosa tarde de verano con los críos y distraerse, pero quedándose así lejos de la gran película que podría y debería haber sido (esa misma que prometía su estupendo segundo avance, que incomprensiblemente contiene un par de instantes que faltan en el metraje estrenado en cines, algo que para mí resulta de lo más significativo).



