
“¡Es la virgen de mi hermano, si quieres follártela tendrás que follárteme a mí primero!”-Thadeous (Danny McBride)
He aquí un producto que, sin ser especialmente inteligente ni estar desbordante de calidad, logra más o menos su objetivo a base de gamberrismo, un poco de mala leche y mucha desvergüenza, como desgraciadamente no lo conseguía la muy blanda `Bad Teacher´. Y es que, como si de una variante cómica moderna y malhablada de los Monty Phython se tratase, David Gondon Green (`Superfumados´, `De culo y cuesta abajo´) lleva más o menos a buen puerto una fusión nada fácil de las películas gamberras de colegas de Seth Rogen y Danny McBride (guionista y protagonista de esta), con las historias fantásticas sobre caballeros, princesas y dragones. La mezcla no es siempre perfecta, y en algún momento patina un poco, pero ofrece también unas buenas dosis de carcajadas.
El argumento es más o menos el siguiente: Thadeous (Danny McBride) es un príncipe a la sombra de su perfecto hermano mayor Fabious (James Franco), y cuya única motivación es fumar hierba de brujo, beber buen alcohol y seducir a doncellas desvergonzadas. Pero cuando la prometida de Fabious, Belladona (Zooey Deschanel), es secuestrada por un malvado brujo en busca de poder (Justin Theroux), el rey (Charles Dance) da un ultimátum a su hijo: o mueve su gordo trasero y ayuda a su hermano a rescatarla o será desterrado del reino. Así pues, y sin otra alternativa que formar equipo, los dos hermanos, el inútil y el intrépido, el feo y el atractivo, se verán obligados a afrontar un viaje lleno de peligros, en el que se les unirá una misteriosa guerrera de no muy claras intenciones (Natalie Portman).




