Mostrando entradas con la etiqueta Billy Burke. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Billy Burke. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de diciembre de 2011

`La Saga Crepúsculo: Amanecer, Parte 1´, aburrido entretenimiento con un potente desenlace


“No voy a matarte, sería demasiado fácil para ti. Te mereces vivir con lo que has hecho.”
-Jacob (Taylor Lautner)
Supongo que no es demasiado ético atacar una saga por el tipo de público al que va dirigida, por más que sea un tanto risible ver las colas llenas de adolescentes eufóricas y todas esas histéricas reacciones que se dan en las salas de cine en las que se proyecta `La Saga Crepúsculo: Amanecer, Parte 1´ (The Twilight Saga: Breaking Dawn, Part 1, 2011), penúltima entrega de la exitosa franquicia —el último libro ha sido dividido en dos, por eso de explotar al máximo la gallina de los huevos de oro—. Y es que si bien todo esto convierte el ir a ver una de estas películas en un proceso un tanto bochornoso, bien es cierto que otras sagas que gozan de mí simpatía —como `Harry Potter´ y `ESDLA´ (TLOTR)— también tienen fanáticos seguidores con comportamientos no menos irracionales y censurables. No, el verdadero problema es cuando la productora es bien consciente del poder adictivo que tienen  sobre sus seguidores, y se dedican sencillamente a darles lo que piden sin currárselo un poquitín, sin esforzarse por contar una buena historia.
En ese sentido, no dice mucho del respeto que siente la productora Summit Entertainment por su público el que hayan estrenado un producto tan vago y poco eficiente, cuando estamos hablando de una franquicia que ha recaudado millones alrededor del mundo y que no está precisamente falta de medios y presupuesto —al menos en ese sentido la cutre primera entrega tenía la excusa de estar hecha con cuatro duros—. La elección de un director aparentemente con el suficiente criterio como Bill Condonrealizador de `Kinsey´ (id, 2004) y `Dioses y Hombres´ (Gods and Monsters, 1998)—, así como implicados de talento como Guillermo Navarro o Carter Burwell —recuperando su puesto en la saga tras los aportes de Alexandre Desplat y Howard Shore—, parecían razones suficientes para confiar en que esta cuarta entrega de esta saga que había ido yendo a mejor —poco a poco— cumpliera con unos mínimos en lo que a espectáculo juvenil se refiere, y me refiero para con cualquier tipo de espectador, no sólo fans fervientes de la obra de Stephenie Meyer o enamoradas del atractivo de los protagonistas. Y he ahí el problema clave de `Amanecer, Parte 1´: que es una lujosa superproducción increíblemente aburrida, torpe y light.

martes, 7 de junio de 2011

`Caperucita Roja: ¿A quién tienes miedo?´, yo a Catherine Hardwicke



“El lobo pronto estará aquí, y te dará tu merecido.”
-Prudence
Tras el éxito del primer film de `La Saga Crepúsculo´ (cuyo último título, `Amanecer´, se dividirá en dos partes que serán estrenadas en noviembre de 2011 y de 2012, por si a alguien le interesa), los productores, ni cortos ni perezosos despidieron a la inexperta y mediocre realizadora Catherine Hardwicke (`Natividad´, `Los Amos de Dogtown´), bien conscientes de que el inesperado (e inexplicable) éxito de aquel film no se basaba para nada en su dirección de actores ni en su puesta en escena (mediocre tirando para horrorosa), y contrataron a directores más competentes e experimentados (aunque ninguno de primera categoría) para seguir con las andanzas de los vampiros brillantes y los hombres lobo metrosexuales. Ahora, parece que Hardwicke se ha tomado la revancha con la productora Warner como aliada, queriendo competir con la misma saga que ella inició cogiendo sus mismos ingredientes básicos y corrompiendo esta vez un famoso cuento popular de manera vergonzosa, absurda y simplista.
No deja de hacerme gracia, pues, el subtitulo que le han puesta a la película en nuestro país: “¿a quién tienes miedo?”. Pues creo que a muchos se nos ocurre una respuesta obvia: a los que dirigen filmes como este, malgastando increíbles presupuestos, estupendos decorados y buenos actores en películas tontas que no sirven para nada ni tienen ningún valor artístico, sino que simplemente se dedican a complacer las necesidades más básicas y pueriles de un público inconsciente, que seguramente se avergonzaran de sí mismos en cuanto maduren (suponiendo que lo hagan en algún momento, claro está). Claro que esto no es sólo aplicable al cine para adolescentes salidas, también hay un buen par de “películas para tíos” que me merecen la misma opinión (por mucho que en un principio me pueda encontrar más predispuesto a disfrutar con ellas). Al final la mierda cae por su propio peso como quien dice, y desde luego Catherine Hardwicke ya está en mi lista negra en lo que a hacer mierda se refiere.

sábado, 4 de junio de 2011

`Furia Ciega 3D´, casposidad y aburrimiento



Piper (Amber Heard): “Dame una buena razón para que no deba pegarte un tiro en la cabeza ahora mismo.”
Milton (Nicolas Cage): “Estoy conduciendo.”
Diré en defensa de `Furia Ciega 3D´ (Drive Ungry 3D, 2011) que, comparada con la película que Nicolas Cage estrenó tan sólo con unos meses antes (todavía tengo pesadillas, y eso que la película miedo no daba), no es tan jodidamente mala y que por lo menos, a base de autoconsciencia de lo absurdo y a sus cero pretensiones, sirve para pasar el rato bastante mejor que ese bodrio dirigido por Dominic Sena. O dicho de otra manera, `Furia Ciega´ no es aparentemente mucho mejor que `En Tiempo de Brujas´ (Season of the Witch, Dominic Sena, 2011), pero el aceptar con humor su condición de serie B la salva de caer en el ridículo y la sitúa más cerca de gamberradas como el díptico `Grindhouse´ (`Planet Terror´ y `Death Proof´, 2007) orquestado por Quentin Tarantino y Robert Rodriguez, o `Machete´ (2010), esta obra sólo del segundo.
Eso al menos en lo que a intenciones se refiere, porque la verdad es que si nos ponemos críticos, `Furia Ciega´ es una gamberrada fallida, torpemente ejecutada, que (al igual que `Piraña 3D´ de Alexandre Aja) podría haber dado bastante más de sí (esto es algo que repito mucho en mis críticas, por algo será). Porque lo cierto es que el argumento, por disparatado que fuera, daba para ello, y nos ofrecía la posibilidad de asistir a un entretenimiento desprejuiciado, llenos de tacos, tetas, sangre y todo lo que pueda considerarse políticamente incorrecto. Lamentablemente no se puede, al menos bajo mi punto de vista, presentar los ingredientes de manera tan tosca, esperando que el público responda positivamente, sin pulirlos o mezclarlos mejor (siempre he creído que en la elaboración está el arte de hacer buen cine, y no en la historia o en los elementos que la conforman en sí).