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sábado, 25 de diciembre de 2010

Películas olvidadas: `Jonah Hex´, `Ni en Sueños´ y `Defendor´



Hoy estreno una nueva sección (sí, hablando así me creo importante), que probablemente tenga continuación (depende de muchos factores). Se trata de unos artículos en los que analizaré por encima unas cuantas cintas que hayan pasado desapercibidas, estrenándose directamente en DVD o que ni siquiera hayan sido estrenadas en España (vergonzosos casos que se cuentan a puñados). De ahí que me refiera a ellas como “películas olvidadas”. En este caso hablaré de tres títulos que salieron recientemente en DVD sin haber pasado por el cine, ahí van:

domingo, 5 de septiembre de 2010

`El Aprendiz de Brujo´, descafeinada aventura


Dave:  “Verás... es que soy algo así como un brujo.”
Becky: “Vaya, y yo que creía que mi anterior novio era raro por llevar bufanda...”
Pocos nombres de productores son hoy en día tan conocidos como el de Jerry Bruckheimer. Y no hablo de directores famosos que producen a otros directores menos conocidos (de ese tipo de “apadrinamientos” hay muchos), hablo de alguien que se dedica simple y llanamente a (super)producir y que no obstante ha conseguido que su imagen se relacione con un tipo de cine muy determinado: cine de evasión, de ese tipo que se da sobre todo en verano (también llamado comúnmente cine palomitero, que es una forma como otra cualquiera de decir que su único valor es el de entretener mientras que la gente aprovecha para llenarse la boca de ese salado “alimento”). Entretenimientos algunas veces dirigidos a público más adulto (`La Roca´) otras apto para toda la familia (`Piratas del Caribe´), en ambos casos Bruckheimer ha demostrado tener siempre buen olfato para el éxito, desgraciadamente no siempre para la calidad.

A la lista de lugares extraños para sacar ideas sobre las que hacer películas habrá que añadir el caso de `El Aprendiz de Brujo´. Y es que si en `Piratas del Caribe´ y `La Mansión Encantada´ fueron atracciones de Disneylandia, y en el caso de `Prince of Persia´ un famoso videojuego (que se pasaron literalmente por la raja del culo, por cierto), esta vez la historia de `El Aprendiz de Brujo´ está sacada del famoso corto de la película musical `Fantasía´ (que a su vez estaba basado en un conocido poema alemán), en la que Mickey era el travieso aprendiz encargado de barrer el taller de un mago y decidía utilizar a escondidas la magia de éste para librarse de la pesada tarea, con catastróficas consecuencias. Es un corto realmente genial, pero no una base sólida sobre la que construir una película, así que a eso han tenido que añadir la típica lucha entre el bien y el mal, el típico pardillo encargado de salvar al mundo y la típica historia de amor adolescente. Y lo mejor de la película acaba siendo... pues precisamente la escena en la que se da la situación del corto.

viernes, 18 de junio de 2010

`Cómo Entrenar a tu Dragón´, espectacular y entretenida aventura



“No quise matarlo porque se le veía tan asustado como yo. Le miré, y me vi a mí mismo.”
-Hipo
Dudo mucho que entre los que hemos tenido la oportunidad de ver `Cómo Entrenar a tu Dragón´ haya una sola persona que se atreva a dudar que es la mejor película que ha realizado la factoría Dreamworks desde que en el año 2001 estrenaran `Shrek´. No es que no hayan conseguido alguna película divertida (`Madagascar´, `Kung Fu Panda´), es sencillamente que mientras que Pixar se dedicaba a hacer espectaculares y emocionantes películas (`Up´, `Wall-E´) las de Dreamworks se han basado casi siempre en una simple cadena de chistes (algunos muy buenos, eso sí), golpes y persecuciones. Al menos hasta ahora.
`Cómo Entrenar a tu Dragón´ nos cuenta una historia bien sencilla (que no es lo mismo que simple), que gira en torno a Hipo, el hijo del jefe de una tribu vikinga que se gana la vida matando dragones, pues son su principal enemigo. Pero Hipo es un chaval de, digamos, constitución endeble y es marginado por sus compañeros y menospreciado por su propio padre. Sin embargo es un chaval ingenioso, y eso le lleva a construir una maquina con la que logra derribar a un “furia nocturna” (uno de los dragones más misteriosos y peligrosos). Hipo se sumerge en el bosque para rematar a su presa y volver a su pueblo de forma victoriosa, pero cuando tiene al dragón a su merced sencillamente no puede (o no quiere) hacerlo…

Una amistad entre dos mundos
Así se inicia una amistad entre Hipo y el dragón (Desdentao). El chaval le va llevando comida a su guarida y poco a poco el animal permitirá que Hipo se acerque más y más, hasta que se dé la situación que explica el título. Lo que cuenta la película es muy básico: es una historia de comprensión frente a la ignorancia (pues Hipo irá descubriendo que la mayoría de los conocimientos que tiene su pueblo acerca de los dragones son falsos o erróneos), también es la historia del patito feo (el vikingo del que todos se avergüenzan pero que acabará siendo el héroe de su pueblo) y sobre todo es una historia de amistad interracial (algo que evoca a películas como `E.T.´ o, sin irnos tan lejos, a la reciente `Avatar´). Entonces, ¿qué tiene `How to Train Your Dragon´ de especial? Pues sencillamente que está muy bien contada.
A nivel de diversión la película cumple a la perfección, pero, como hemos dicho antes la película no está basada en chistes y en persecuciones, y no descuida la espectacularidad y emoción, que es donde el film sorprende. Todas las escenas del vuelo sobre el dragón poseen un nivel técnico que ya quisieran otras superproducciones, y verlas en 3D (y ya puestos, en una sala IMAX, como lo hice yo) es una autentica gozada. Muchas de esas escenas del entrenamiento del dragón, están compaginadas con el entrenamiento vikingo de Hipo para cazar dragones (en el que el joven utilizará lo aprendido sobre ellos para someterlos sin herirlos, con divertidas consecuencias) de una manera muy inteligente, dándole a la película un ritmo encomiable. Pero todas esas escenas llegan su culmen de espectacularidad en un clímax final muy conseguido.

A nivel emocional la película tampoco se queda atrás. La complicada amistad entre el adolescente y el dragón se nota veraz, autentica y logra llegarnos (en parte gracias a la estupenda banda sonora de John Powell), sobre todo si eres de esos jóvenes que siempre han soñado con tener una mascota tan especial como ésta. También está bastante conseguida la historia de amor entre Hipo y Astrid (que podría haber quedado bastante más forzada) y en definitiva podemos llegar a entender los sentimientos que surgen en la muchacha (que cae bastante simpática pese a su temperamento) hacia el único vikingo en 300 años que no tuvo ningún interés en matar a un dragón y, en consecuencia, fue el primero en trescientos años en montar en uno. Igualmente conseguida está la relación entre Hipo y su padre (brutal el momento en el que reniega de su hijo tras enterarse de su amistad con el dragón).


Por supuesto no estamos ante una obra maestra, ni ante una de las mejores películas de animación jamás realizadas. Lo que sí es la película de Dean DeBlois y Chris Sanders (directores de `Lilo & Stitch´) es una propuesta inteligente para el cine infantil, que tan desprestigiado está hoy en día. Porque no es lo mismos cine infantil que cine para niños, pues una buena película infantil debería resistir un análisis adulto tanto como un drama histórico (no, no estoy justificándome por haber ido a ver esta película con ya casi 20 tacos, malpensaos). Y sobre todo, no es lo mismo cine infantil que cine para retrasados mentales, aunque eso se lo deberían de explicar a muchos de los productores de Hollywood (cada vez que voy al cine y me ponen el tráiler de `Marmaduke´ me entran escalofríos).
En fin, `Cómo Entrenar a tu Dragón´ es una emocionante historia de amistad (soy capaz de mandar a todos mis amigos a la mierda en un día, pero luego estás cosas me emocionan como un imbécil, contradicciones del ser humano…), y sobre todo una historia de comprensión (Hipo, que consigue verse a sí mismo en un ser ajeno y aparentemente monstruoso, y al final el uno acaba siendo parte del otro) y de superación personal. Bueno, y ahora me retiro a comerme unas piruletas, saltar a la comba y ese tipo de cosas de gente que aparentemente no ha superado todavía su infancia. Al fin y al cabo he acabado los exámenes y por fin tengo tiempo para ello.