
“Se trata de matar, o morir…”-Peter Friedkin
Estaba claro que tras asistir a un señor entretenimiento veraniego como ya no se hacen, cualquier película que fuera a ver a continuación me iba a saber a poco. Quizá por ello no me importo ir de perdidos al río y darle una oportunidad a una película de la que ya sabía de antemano que no me podía esperar absolutamente nada (sí, a veces soy así de raro). Y qué mejor elección que la quinta entrega de la repetitiva serie `Destino Final´ (Final Destination), que casualmente se estrenaba a la siguiente semana y que algunas críticas decían, no que fuese buena, sino más bien que no era TAN mala como cabía esperar, que tenía alguna escena resultona y que sabía reírse de sí misma. Ese tipo de comentarios para un producto de estas características es un gran logro, además la anterior entrega, `El Destino Final´ (The Final Destination, 2009) había dejado el listón tan bajo que no sería difícil superarlo.
Y efectivamente, `Destino Final 5´ (Steven Quale, 2011) es mejor que la anterior entrega de la saga, `El Destino Final´ (también conocida como `Destino Final 4´ o `Destino Final 3D´, o `Destino Final…ya no sabemos ni cómo leches llamarla´), y si me apuran diría que también es mejor que `Destino Final 2´ (David R. Ellis, 2003) y que `Destino Final 3´ (James Wong, 2006), pero tampoco sería realmente mucho decir, pues para mí la llamativa premisa de esta saga ya estaba más que explotada en la entretenida primera parte dirigida por James Wang en el 2000, que sin ser un gran film se dejaba ver y lograba crear tensión en algunas escenas. Todo lo demás ha sido rizar el rizo, y enrevesarlo todo aún más hasta que la serie llegó al inevitable punto de autoparodia con la ayuda del 3D en estúpida y nefasta cuarta entrega, que literalmente tomaba al espectador por idiota.


