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sábado, 28 de mayo de 2011

`Rango´, el bueno, el feo y el lagarto



“Uno no puede escapar de su propia historia.”
-El espíritu del oeste (Timothy Olyphant)
“¿Quién soy?”, se pregunta Rango, un solitario camaleón aficionado a la interpretación encerrado en su particular universo (un terrario), del que nunca ha salido, en el arranque de este peculiar film. Precisamente en este comienzo se deja claro que nos encontramos ante una nueva colaboración de Johnny Depp y Gore Verbinski, pues la escena recuerda muchísimo a algunas de la tercera entrega de la trilogía de `Piratas del Caribe´ (Pirates of Caribbean, 2003-2007), tanto por la personalidad del camaleón (idéntica al excéntrico Jack Sparrow, y a su vez al no menos camaleónico Johnny Depp, cuya aportación va más allá de ponerle simplemente voz al lagarto) como por la extrañeza y cierta excentricidad que logra imprimirle Verbinski a un producto aparentemente tan comercial que por el contrario ha resultado ser toda una maravillosa rareza. Y es que `Rango´ da comienzo con nada menos que el planteamiento de una duda existencial y una idea: la necesidad de conflicto para dar sentido a una aventura. Ahí es nada.
La verdad es que la pregunta del reptil no deja de tener sentido, no ya orientada a él mismo sino a la película en sí. ¿Qué es exactamente `Rango´? Yo hace relativamente poco que la he visto y todavía no lo tengo nada claro, lo cual es bueno porque significa que no nos encontramos ante más de lo mismo (la monotonía hiere de muerte cualquier arte). Sé que es un film de animación, pero no tengo del toda claro que sea para niños. También sé que es un sentido homenaje al spaghetti western, a una época y una cultura ya extinta, con reptiles y demás animales salvajes ocupando el puesto de caracteres excéntricos, desagradables y, al mismo tiempo, admirables y excitantes. A ratos es un espectáculo animado de primera, lleno de persecuciones y golpes de humor, y de repente se torna en una cinta abstracta y alucinógena, que parece ideada por alguien precisamente bajo los efectos de alguna droga.