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George (Freddie Highmore): “Traidora, sádica y maldita zorra…”Sally (Emma Roberts): “Yo también te quiero.”
Creo que sería muy fácil menospreciar y atacar una película como `El Arte de Pasar de Todo´ (The Art of Getting By, Gavin Wiesen, 2011), una de esas cintas de toque independiente que en realidad no difieren mucho de otro tipo de comedias románticas adolescentes que nos vienen de los Estados Unidos. Pero la verdad es que después de haber asistido a su agradable visionado no encuentro razones de peso para hacerlo, como tampoco entiendo el que hay tenido una distribución tan pobre (al menos en mi territorio), y que haya pasado sin pena ni gloria. Vale que no pueda compararse en calidad a otras películas producidas por el mismo estudio (la estupenda `(500) Días Juntos´ y la simpática `Juno´), pero el debutante Gavin Wiesen dirige una película que se siente en todo momento honesta y sincera mientras que trata con problemas y sentimientos con los que son muy fáciles caer en la manipulación o exageración.
Y es que teniendo en cuenta el tipo de películas de este tipo (calculo que se hacen unas cien al año), protagonizadas por jóvenes estrellas que se enamoran, se dicen cuánto se quieren, surge algún tipo de problema o confusión, se soluciona y bla, bla, bla… `El Arte de Pasar de Todo´ es una pequeña joyita, cuya falta total y absoluta de pretensiones o ambición alguna es seguramente su mejor baza. Es sin duda una película pequeña, orgullosa además de serlo, y que quizá por ello ha estado condenada desde un primer momento a ser ignorada o no hacerse notar… como el mismo protagonista (un crecidito Freddie Highmore, ese chaval que lo hacía estupendamente en `Descubriendo Nunca Jamás´ y `Charlie y la Fábrica de Chocolate´), solitario y encerrado en su propio mundo, sin nada que decir y nadie que quiera escucharlo, hasta que entra en escena la llamativa Sally (Emma Roberts, simplemente pasable).

