
-Susan“No se puede vivir con miedo eternamente.”
Así como `La Divina Comedia´ narra el tortuoso descenso de Dante Alighieri a los infiernos, habría que escribir otro libro para narrar el descenso a los infiernos (cinematográficos) de otro Dante, Joe Dante. Este hombre empezó dirigiendo films de terror de serie B, como esa entretenida reinterpretación de `Tiburón´ llamada `Piraña´ (1978) (de la que ahora Alexandre Aja ha rodado un remake) a la que siguió su famosa `Aullidos´ (1980) (que nunca me ha parecido nada del otro jueves, pues todo lo que ofrece lo tiene `Un Hombre Lobo Americano en Londres´ y bastante mejor). Luego se unió a Steven Spielberg y realizo un cruce de ese mismo cine de terror B junto con cierto tono de cine familiar (marca de la casa Spielberg). El resultado fue `Gremlins´ (1984), que para quien esto firma es la mejor película de este director (y que conoció una infantiloide y tonta secuela años después), realmente muy gamberra y divertida.
Los siguientes films de Dante optaron más por el cine familiar, dando como resultados películas entretenidísimas, pequeñas joyas de los ochenta que se quedaron grabadas en el recuerdo. Sirvan como ejemplo `Exploradores´ (1985) (película para y sobre jóvenes soñadores) y `El Chip Prodigioso´ (1987). Junto con Spielberg Dante había alcanzado la sobriedad y las claves del éxito, pero nada dura eternamente… `Gremlins 2´ (1990) fue una decepción, una bajada de pantalones con respecto a lo gamberra que era la primera entrega. Joe parecía haber perdido todo el buen pulso y el encanto de que había tenido en los 80. Algo mejoró con `Pequeños Guerreros´ (1998) (una ingeniosa crítica a los juguetes belicistas), para caer finalmente en lo más bajo con `Looney Tunes: de nuevo en acción´ (2003) (algo así como la segunda parte poco divertida de `Space Jam´), protagonizada por un Brendan Fraser que por aquella época también iba cuesta abajo y sin frenos.
