
“Ir contra la iglesia es ir contra Dios.”
Básicamente esas tres sensaciones que acompañan al título de la película justo arriba son las que le quedan a uno después de ver `El Sicario de Dios´ (Priest, 2011), el segundo largometraje de Scott Stewart, que ya nos trajo el año pasado otro coctel multireferencial de intenciones similares (aunque presupuesto sustancialmente inferior) también protagonizado por Paul Bettany llamado `Legión´ (id, 2010). El film se llevó palos hasta en el carnet de identidad, demasiados en mi opinión, pues si bien la película distaba mucho de ser buena tampoco hacía daño a la vista y servía para echar el rato mejor que muchas otras.
Algo parecido ha pasado con esta `Priest´, que tiene como punto de origen la conocida novela gráfica de Min-Woo Hyung, y nos propone una especie de western postapocalíptico que, al igual que ya lo hacía `Legión´, bebe de otras muchas películas (en este caso `Mad Max´, `Blade Runner´, `Blade´, `Matrix´, `Star Wars´…) al mismo tiempo que toma prestada en muchos sentidos la estética del cómic y de los videojuegos. El resultado es sin duda un pastiche poco original, realmente tan tonto como entretenido.

