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viernes, 2 de diciembre de 2011

`Melancolía´, el sueño del fin del mundo


“La tierra es malvada. Nadie debería de llorar porque desapareciera.”
-Justine (Kristen Dunst)
Es difícil saber qué pasaba por la mente del siempre excéntrico Lars von Trier —uno de los autores de estilo extravagante más populares junto a David Cronenberg y Michael Haneke— para realizar esos polémicos comentarios en los que afirmaba que “entendía a Hitler”, y por los cuales ha sido vetado de por vida del prestigioso festival de Cannes, donde su cine siempre ha sido especialmente bien recibido. `Melancolía´ (Melancholia, 2011) no ha sido una excepción, por mucho que la polémica suscitada por Von Trier enturbiara considerablemente la imagen de la película en sí. Conste que no estoy de acuerdo con ese tipo de prensa sensacionalista que seguramente exageró la importancia de un comentario superficial, una broma sin importancia fruto de un tipo de humor muy raro —bastantes auténticos nazis hay en la vida real para iniciar una caza de brujas contra un mero bufón—, pero dice mucho del gusto de Von Trier por hacerse notar y escandalizar al personal.
Lástima que al parecer al reputado director la fuerza se le vaya por la boca, o al menos esa es la sensación que me da al ver su último trabajo, del que sinceramente esperaba bastante más. No es que sea gran fanático de su cine, pero no tengo ningún problema en reconocer que me quedé completamente fascinado con `Dogville´ (id, 2003), una película no simplemente provocativa o superficialmente atractiva, sino uno de los análisis de la hipocresía social más aterradores, sucios y fascinantes que se han hecho nunca. Sencillamente una obra maestra. Por eso, tampoco me cuesta nada ver que algo ha cambiado en el cine de Von Trier a partir de su anterior film, la infumable `Anticristo´ (Antichrist, 2009), película visualmente enigmática con un par de escenas bastante fuertes —por no decir enfermizas—, pero que a cualquier nivel de “historia” —en el caso de que la tenga— es una tomadura de pelo de las grandes.